ORIGEN DE LOS CUADROS DE LA CASA ZELA

POR FREDY GAMBETTA.

El ilustre tacneño Embajador Hugo de Zela Hurtado que recientemente ha recibido el grado de Doctor Honoris Causa, por la Universidad Ricardo Palma, solicitó, en enero de 1988, al director del Museo Nacional de Historia, que se donaran óleos y otros objetos para destinarlos a la Casa Zela que mediante Resolución Suprema NRº 243, de 20 de junio de 1961, firmada por el Ministro de Educación, Alfonso Villanueva Pinillos y rubricada por el doctor Manuel Prado Ugarteche, presidente de la república, había sido declarada MONUMENTO NACIONAL.

Mediante Oficio Nrº 066, del 29 de febrero de 1988, el director del Museo, doctor César Coloma Porcari, contesta al Embajador de Zela que donarían a la Casa Zela 21 óleos y otros objetos haciendo hincapié en que las pinturas precisan ser restauradas e incluso colocarles bastidores.

Entre otros objetos se incluía la mantilla de encaje, de color negro, que perteneció a doña María de la Natividad Siles y Antequera, esposa del prócer.

Dieciséis óleos son obra del pintor Raúl María Pereira, uno de Raúl Apesteguía y uno de María Teresa Casanave. En los documentos no se especifica a quienes pertenecían los retratos del prócer y de sus padres. En aquel documento el director del Museo Nacional de Historia, César Coloma Porcari, a quien conozco y certifico que tiene especial afecto por nuestra Tacna, le escribe al Embajador de Zela “Agradeciéndole por su patriótico empeño para que la ciudad heroica posea un museo digno de su valor histórico…”

En ese año de 1988 nuestro paisano ocupaba el cargo de Director de la Academia Diplomática y, como tal, gestionó y obtuvo que el CONSEJO NACIONAL DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA – CONCYTEC – que entonces dirigía el ingeniero Gilberto García Gayoso subvencione, con 178 mil intis, la restauración de los cuadros.

Los trabajos de restauración, de veinte cuadros, fueron encomendados a uno de los mejores restauradores de Lima, el artista plástico Hugo Paliza, Técnico Restaurador.

Siguiendo los trámites burocráticos el director del Museo Nacional de Historia se dirigió al Jefe del Instituto Nacional de Cultura, doctor Germán Peralta Rivera, comunicándole la donación y resaltando que varios retratos eran duplicados. El doctor Peralta emitió una opinión favorable, mediante Oficio NRº 1395-INC, lo que sirvió de base para que, a su vez, y culminándose el trámite, la señora Ministra de Educación, Mercedes Cabanillas de Llanos de la Mata, firmara la Resolución Ministerial NRº 478-88-ED, de 14 de julio de 1988, autorizando la “transferencia de 21 óleos, 02 fotografías y 01 mantilla de la esposa del Prócer Zela” encargándole al Museo Nacional de Historia verificar el envío.

La restauración de la mantilla la hizo María Luisa Patrón, Conservadora de Textiles, quien recomendó cómo se debería conservar esa centenaria prenda. Las dos fotografías corresponden a dibujos del monitor Huáscar y de la fragata Independencia.

Es útil que conozcamos que algunas personas, verbi gratia el Embajador Hugo de Zela Hurtado, trabajan con patriótica dedicación por enaltecer y preservar el legado cultural de los peruanos logrando con ello la satisfacción del deber cumplido aunque sea una la persona que lo reconozca.