¿QUÉ FUE DE LA PINACOTECA DE TACNA?

POR FREDY GAMBETTA. Los tacneños que aún tenemos sangre en la cara sentimos vergüenza ajena cuando vemos que la casona donde naciera el Historiador de la República, el más grande tacneño del siglo XX, ubicada en la plaza de armas, uno de los pocos atractivos turísticos urbanos con los que cuenta la ciudad, se encuentra cerrada hace más de tres años.

Las ciudades honran a sus hijos predilectos. Arequipa lo demuestra conservando la casa donde naciera el Nobel Mario Vargas Llosa y dedicándole, el Gobierno Regional, un complejo cultural en la calle San Francisco. El Cusco, honra a Garcilaso de la Vega, Trujillo a Víctor Raúl Haya de la Torre.

Nosotros nos llenamos la boca con Basadre, se dicen repetidos discursos, se recitan mediocres poemas, se llevan flores a su mausoleo, una vez al año, y punto. ¿Y su casa? ¿Y sus archivos y su biblioteca?

Voy a dar noticia, para quienes no lo sepan, que el 6 de octubre de 2006, teniendo bajo mi responsabilidad el primer proyecto cultural regional, formé la PINACOTECA DE TACNA, en un salón de la casa Basadre.

Aprovecho la ocasión para rendir homenaje de agradecimiento al ingeniero Julio Alva Centurión quien, en mi opinión, ha sido quien mejor presidió el Gobierno Regional, institución que, con excepciones, ha sido y es refugio de ineptos.

La idea de crear una pinacoteca la maduramos con Isaac Paúcar Huaychani, eximio artista plástico. Consistió en solicitar, a los mejores pintores tacneños, que donaran una de sus obras para la pinacoteca que sería un patrimonio de Tacna y una muestra de lo que, contemporáneamente, se hace en el campo de la pintura y de la escultura.

El día de la inauguración repartimos un catálogo con una ficha del artista, su fotografía y la del cuadro que donaban. La dama Estela Fernández de Córdova Ramos donó un cuadro de su señor padre y la dama Mónica Hidalgo de Náquira hizo lo propio donando un cuadro del también finado artista, Miguel Ángel Maquera. Dos gestos nobles de desprendimiento y de amor a la tierra natal.

Los artistas que donaron sus obras fueron: Isaac Paúcar Huaychani, Jaime César Mamani Canaza, Alfonso Clemente Roca Ramos, Liborio Joaquín Calizaya, Segundo Ernesto Zambrano González, Eugenio Cohaíla Chambe, Lucrecia Beatriz Chura Velásquez, Willy Larico Arpa, Adolfo Hernán Carcasi Corimayhua, David Guzmán Poma Huanca, Jhon Ortega Cutipa, Danny Kilh Roque, Nelson Luque Huanca, Jorge Luis Silva Albitres, Raúl Felipe Velarde Sánchez. Rufo Quispe Quispe, Elio Huancapaza Huanca, Hugo Pacco Mollinedo y Elvis Neil González Cáceres.

Dejo constancia de los nombres de los artistas generosos que tienen derecho de saber qué fue de sus obras. Me permito sugerirles que, con un memorial, soliciten al Gobierno Regional que les entreguen sus obras antes que los cacos, que no faltan, hagan de las suyas.

Alguna vez, las damas de la Benemérita Sociedad de Señoras acudieron en grupo a rescatar los cuadros que el general Manuel A. Odría donara a Tacna y los trasladaron a su sede institucional. Ojalá hubiera un gesto similar, ahora. Sería una manera de llamar la atención de los indolentes.